Hemos elegido guardar secretos, de pronto con la buena motivación de no herir más a los que nos rodean; y otro gran motivador ha sido nuestra creciente incapacidad de confiar en los demás.
Dios es amor, Dios es perdón, pero Dios también es Luz. Necesitamos exponer lo que ha estado oculto, pasando de las tinieblas a la luz, para poder ser genuino y completamente libres. Sólo así le podremos quitar ese poder que el enemigo de nuestra alma ha tenido en esas áreas oscuras, ocultas, de nuestras vidas, porque él se mueve en medio de las tinieblas. Cuando exponemos nuestros secretos, nuestros pecados ocultos, la Luz de Dios entra y la tinieblas inevitablemente huyen.

Estaremos viendo este tema en nuestra clase del sábado. Por favor traigan o consigan el libro llamado SECRETOS.

¡Hay Esperanza!❤️

 

Isa y Moni Cianci.